La piometra es la afección uterina más común en perras que han alcanzado la madurez sexual. Se trata de una infección secundaria, no contagiosa, debida a la conjunción de varios factores: el aumento de progesterona tras el periodo de celo, ciertos cambios morfológicos del endometrio y una infección bacteriana oportunista. El tratamiento de esta enfermedad es urgente, ya que su pronóstico dependerá de la rapidez y eficacia de la terapia aplicada.

¿Qué es la piometra?

La piometra es una infección de la matriz de la perra. Se produce cuando las bacterias consiguen llegar al útero y empiezan a multiplicarse en su interior. Como consecuencia se dará una respuesta inmune y se empezará a acumular pus, bacterias, toxinas y otras secreciones en el interior de la matriz, causando un importante aumento del tamaño del órgano.

Cualquier perra madura sexualmente puede padecer una piometra, pero es más común a partir de los 5 o 6 años de edad. Los síntomas suelen aparecer entre las 4 y 8 semanas posteriores al celo, y podemos diferenciar dos tipos de piometra, la abierta y la cerrada.

Piometra abierta

Se da cuando el cuello del útero o cérvix está abierto. Esto permitirá que las secreciones se eliminen y mejorará el pronóstico de la enfermedad. Veremos como la perra elimina pus, sangre o moco verdoso y maloliente a través de la vulva, y por lo tanto será fácil de detectar.

Piometra cerrada

En este caso el cuello del útero se encuentra cerrado, y por lo tanto todo el material purulento se acumula en el interior de la matriz sin poder ser expulsado. El útero se distiende y puede llegar a romperse causando una peritonitis y la muerte de la perra. Al no haber secreciones al exterior nos será mucho más difícil detectar el problema. Es más grave y puede causar un shock o septicemia.

Imagen superior: Perra después de ser esterilizada, todo salió bien. 

Imagen inferior: Paciente con piometra (infección en el útero)

Síntomas

Los síntomas de la piometra canina incluyen fiebre, letargia, inapetencia, poliuria (orina en exceso) y polidipsia (bebe agua en exceso). Raramente también puede dar lugar a diarrea y agrandamiento abdominal. En casos muy avanzados o que no han recibido el tratamiento veterinario correcto puede llegar a producir septicemia, toxemia, peritonitis e insuficiencia renal.

Tratamiento

El mejor tratamiento para la piometra canina es la extirpación quirúrgica de la matriz y ovarios. Así se elimina la infección e impedimos que vuelva a padecer este problema nunca más. Es el tratamiento más recomendado y el que presenta un mejor pronóstico, pero hay que tener en cuenta que la perra ya no podrá reproducirse, pues será esterilizada.

Por otro lado existen tratamientos con antibióticos que podrían contribuir a la curación. Esta opción solo se utiliza en casos en los que la cirugía supone un riesgo demasiado elevado para la vida del animal. Generalmente se combinan antibióticos con otros fármacos que causan contracciones uterinas y apertura del cuello del útero, contribuyendo a expulsar el pus. Optando por este tratamiento la perra puede mantener la capacidad de reproducirse, aunque dependerá de las lesiones que haya sufrido en el útero.

En la mayoría de los casos el mejor tratamiento es la cirugía, ya que utilizando solo fármacos hay riesgo de que la infección no se cure o de que reaparezca al poco tiempo.

Prevención

La mejor manera de evitar que nuestra perra padezca una piometra es esterilizándola. Si tenemos claro que no queremos que tenga cachorros podemos esterilizarla para que no padezca esta enfermedad ni otros problemas como el cáncer de mama o el embarazo psicológico. La infección de matriz es una enfermedad importante que puede complicarse y llegar a causar una infección generalizada, por lo que la prevención siempre es importante.

Hay otro factor que debemos tener en cuenta. Los fármacos para evitar el celo de la perra incrementan el riesgo de padecer una piometra. Por lo tanto debemos evitar su uso o reducirlo al mínimo posible. Si no queremos que nuestra perra se quede embarazada es mejor tomar medidas preventivas especiales durante el celo que utilizar anticonceptivos.

2018-06-06T01:17:04+00:00