La rotura del ligamento craneal cruzado es la patología osteoarticular más frecuente en el perro, consecuencia de una rodilla inflamada de forma crónica. La TTA es una técnica de reparación novedosa que permite una gran mejora de esta patología.

La rotura del ligamento craneal cruzado es una de las patologías de la rodilla canina más frecuentes.

El ligamento craneal cruzado (LCCr) es fundamental es la estabilidad de la rodilla canina . La ruptura del LCCr es una de las razones para la cojera del miembro posterior . En humanos se llama ligamento cruzado anterior y existen importante diferencias con el perro. Dado que el desarrollo de este problema en los perros es mucho más complejo que en los humanos, y experimentan diferentes grados de ruptura (parcial o completa),
de allí que podemos hablar de”enfermedad del ligamento cruzado craneal” . Si bien los signos clínicos asociados con esta enfermedad varían, invariablemente causa disfunción y dolor en las extremidades posteriores. En perros, la ruptura del ligamento es el resultado de una degeneración sutil y lenta que se ha estado produciendo durante algunos meses o incluso años y solo en raras ocasiones es resultado de un traumatismo agudo.

La combinación de muchos factores, incluyendo el envejecimiento del ligamento (degeneración), la obesidad, la mala condición física, la genética, la conformación (forma y configuración esquelética) y la raza son los factores involucrados en la rotura de LCCr.

– En 40-60% de los perros que tienen lesión del LCCr en una rodilla, en algún momento futuro, desarrollarán una lesión similar en la otra rodilla.
– El desgarro parcial del LCCr es común en los perros y progresa a una rotura completa con el tiempo.

Síntomas

✓ Cojera
✓ Dificultad para levantarse de una sentada
✓ Dificultad para subir al coche de un salto
✓ Rechazo al ejercicio
✓ Atrofia muscular (disminución de la masa muscular en la pierna
afectada)
✓ Disminución del rango de movimiento de la rodilla.
✓ En ocasiones un ruido de tipo click en la rodilla (que puede
indicar una rotura de menisco)
✓ Rigidez de la rodillaa partir de un mal salto, o cualquier accidente que cause el rompimiento, una lesión en la rodilla, tal como la dislocación de la rótula (luxación de la rótula).

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en la observación de la marcha, postura y la forma de sentarse, examen físico y radiografías. En el examen físico se realiza el test de cajón craneal y de compresión tibial para comprobar el desplazamiento craneal de la tibia. En ocasiones es necesario sedar un poco al paciente para hacer estas pruebas. En la radiografías podemos observar la presencia de acumulación de líquido intraarticular, signos de artrosis y el desplazamiento craneal de la tibia.

Técnicas de reparación

Actualmente hay 2 enfoques quirúrgicos diferentes para reparar este problema. Por una parte la cirugía que intenta que la articulación tenga la mayor estabilidad posible y por otra la que anula la función que realizaba ese ligamento.

En relación a este segundo enfoque encontramos la TTA (avance de la tuberosidad tibial) siendo esta la técnica más moderna. La TTA en el perro cambia la biomecánica de la rodilla al cambiar los ángulos de la articulación, de modo que el perro pueda apoyar la pata antes, enlenteciendo la progresión de la artrosis.

La TTA en perros

Consiste en realizar un corte en la tuberosidad tibial y avanzarla mediante unos implantes de titanio. Con ello se consigue que el ligamento tibiorotuliano sea perpendicular a la línea que pasa por la meseta tibial.

Características:

  1. Mucho más rápida.
  2. Menos invasiva.
  3. Menor tasa de complicaciones que otro tipo de osteotomías.
  4. Recuperación más rápida.

La gran ventaja de esta técnica con respecto a otras, es que, en perros grandes, la tasa de complicaciones es mucho menor, y éstas son menos agresivas. Por lo que se trata, actualmente de una de las técnicas más adecuadas para resolver la rotura del ligamento cruzado.

  • Perros de menos de 15 kg se pueden tratar de forma ambulatoria; 65 por ciento mejoran o se recuperan en seis meses.

  • Los perros mayores de 15 kg deben ser tratados con cirugía de estabilización y sólo el 20 por ciento mejora o se normaliza dentro de seis meses con tratamiento ambulatorio

  • Después de la cirugía, el uso de bolsas de hielo y la terapia física (por ejemplo, ejercicios de rango de movimiento, masajes y la estimulación eléctrica del músculo) son importantes para la mejora

  • El control del peso es un componente importante para disminuir el estrés en la articulación de la rodilla

  • La cirugía de estabilización se recomienda para todos los perros, ya que acelera la tasa de recuperación, reduce la degeneración de las articulaciones, y mejora la funcionalidad.
    En algunas ocasiones, se utilizan tratamientos alternativos a la cirugía para asegurar la tibia con el fémur y restablecer la estabilidad. El implante se puede utilizar para fijar el ligamento cruzado a la articulación. Si quiere una alternativa a la cirugía, su veterinario podrá aconsejarle sobre el mejor tratamiento.

2018-12-12T17:09:21+00:00